Parece imposible que las piedras salmantinas no sean capaces de contagiar un poco de espíritu a cualquiera. Parece imposible que la belleza no inspire al alma.
Han sido unos días tremendamente invernales. Tanto, que hemos sido obsequiados con una maravillosa nevada. Aquí, unas fotos, de mi barrio y del parque que está cerca de casa (La Quinta de los Molinos)