viernes, 17 de octubre de 2008

Mi casa del campo




Aquí pasé veranos enteros.

Es otra de las cosas que más extraño -junto con los cafés.

El olor del pasto recién cortado. La hamaca paraguaya entre dos árboles. Las noches en el campo: frescas, llenas de grillos, cielos magníficos. Encender el fuego para un asado. Encender fuego dentro de casa para calentar el ambiente en invierno.


En la foto central, con Felipe, mi sobrino.

En la morada de Dios


Más momentos porteños






Esta vez con Gretel.


Faltaba muy poco para volver a España. Ya se sentía la melancolía de la despedida y Buenos Aires es una ciudad que la propicia, más cuando se han incorporado tan profundamente los lugares comunes identitarios a los que recurre el desterrado. Gretel, además de una de mis amigas más fieles, es una compañera maravillosa para evocar la más dulce melancolía.


Perdonen la nostalgia evidente, el lugar común, el gesto predecible, la falta absoluta de sofisticación y originalidad; pero acá va:




Gracias Buenos Aires muchas gracias,

hija de la aristocracia tiene un taita de arrabal

mezcla del percal y de la seda

y de gente que se riega

con moscato y con champán.

Gracias por los tiempos Buenos Aires

cuando Newbery a un compadre

lo hizo bolsa por K.O.

Junto al Cachafaz haciendo un ocho

mientras cantaba el morocho una noche allá en Mau Mau.


Gracias por Florida y Santa Fe.

Gracias por el Maipo y el Colón.

Gracias por Corrientes y Esmeralda

y el pucherito de falda

que me morfé en El Tropezón.

Gracias Buenos Aires por Sandrini,

el genial Parravicini, Pepe Arias y Kaplán.

Gracias por Rosita, por la Tita, por la Copa,

por la Roca y por La Negra Bozán.

Gracias por la barra de la Biela,

el Aguilucho, Quinquela,

y la hinchada de Gavión.


Gracias por mostrarme en la cortada

agarrándose a trompadas,

a Gatica con Monzón.

Gracias por los versos de gorriego,

por los cuentos de Gallegos,

Costanera y choripán.

Gracias por Rivero y por Piazzolla,

el Polaco, Juego a Piola y el Pulpo solo nomás.

Gracias por Menotti y por la copa

por River, por Boca por un domingo de sol.

Gracias la tribuna se emocióna

porque juega Maradona y Muñoz le canta el gol.


Gracias por los Pérez, los García

por todos lo de la guía

que quisiera recordar.

Pinky, Yo, la viuda y el guerrero

y el montón de garroneros

que almuerzan con la Legrand.

Gracias Buenos Aires muchas gracias

yo soy parte de tu pueblo

yo te debo lo que soy.

Gracias por dejarme ser dueño

de los 100 barrios porteños

que Castillo te cantó.


Gracias por Leloir y por Gardel,

Gracias por Discépolo y Houssay

Gracias por esa mesa de truco

donde Borges y Pichuco se jugaron un ayer.


Letra: Hugo Casares

Música: Raúl Lavié

Más naturalidad






El que encuentre las diez diferencias entre cada pose gana

Colonia del Sacramento, Uruguay






Sí, voy muy lento, lo sé.

Es que Septiembre ha sido un mes muy duro. Demasiados exámenes en muy poco tiempo. No me quedó cerebro, sino una especie de pasta gris parecida al papel maché.

Estas fotos son del viaje a Argentina realizado en Julio-Agosto, y concretamente al mini viaje a Colonia.

Realmente -hay que decirlo- el Río de La Plata es más lindo del lado uruguayo.

Y sí, reconozco mi tremenda naturalidad para posar en las fotos.